La segunda parte de la oposición consistía en una serie de pruebas prácticas y una entrevista personal. Juan se preparó con esmero y, finalmente, llegó el día de la entrevista.
Finalmente, llegó el momento de la prueba. Los aspirantes fueron llamados uno a uno para responder a un conjunto de preguntas y realizar una serie de ejercicios. Juan se esforzó al máximo y, cuando terminó, se sintió orgulloso de haber dado lo mejor de sí.
Era un día soleado en la ciudad de Écija, un lugar con un rico patrimonio histórico y cultural. En el ayuntamiento, un grupo de personas se habían reunido para tomar una prueba muy importante: la oposición para ser subalterno.
Unos días después, Juan recibió la llamada que había estado esperando. Le informaron de que había sido aprobado en la oposición y que estaba seleccionado para ocupar un puesto como subalterno en el ayuntamiento de Écija.